¿Sabías que el estrés no solo vive en tu mente? Tu corazón lo siente… literalmente. Estudios recientes confirman que el estrés crónico puede alterar el ritmo cardiaco, aumentar la presión arterial y elevar el riesgo de eventos cardiovasculares.
¿Qué ocurre en tu cuerpo?
Cuando estás bajo estrés, tu cuerpo libera cortisol y adrenalina. Estas hormonas hacen que tu corazón lata más rápido y con más fuerza. Si esto ocurre repetidamente, se vuelve un riesgo silencioso.
Posibles consecuencias
- Arritmias (latidos irregulares)
- Hipertensión persistente
- Inflamación arterial
- Mayor riesgo de infarto o insuficiencia cardíaca
¿Cómo reducir el impacto?
- Respiración profunda (2 minutos al día hacen la diferencia)
- Actividad física regular
- Dormir al menos 7 horas
- Limitar cafeína, alcohol y dispositivos en la noche
- Hablar con un profesional si el estrés se vuelve constante
Conclusión
Tu corazón no solo necesita ejercicio y alimentación… también necesita calma. Si sientes palpitaciones o presión en el pecho al estar estresado, no lo ignores. Visita el sitio del Dr. Diego Chango para una evaluación preventiva.







